Archivos mensuales: agosto 2014

comprar marisco online

Gambas frescas de Huelva a la plancha

Cuando compras gambas frescas de Huelva de buen tamaño, te recomendamos que las pruebes a la plancha. Te indicamos a continuación como prepararlas:

Ingredientes:

Gambas blancas de Huelva, AOVE y Sal gruesa

Cubrimos el fondo de una plancha bien caliente y engrasada con AOVE y sal gruesa. Sobre la sal, las gambas bien colocadas y, a continuación, las tapamos con papel de aluminio. En un minuto y medio las retiramos del fuego sin darles la vuelta.

El papel de aluminio ayuda a que se hagan por ambos lados y evitemos un exceso de exposición al fuego que provoca que la carne de la gamba blanca de Huelva se seque.

A disfrutarlas en la mesa con una buena copita de manzanilla de Sanlúcar.

 

Mariscos a domicilio

Porqué los crustáceos marinos se ponen rosas al cocerlos

Los crustáceos -los mariscos con patas y/o pinzas, como las gambas de Huelva, langostinos de Sanlúcar, bogavantes y cangrejos- viven en el fondo del mar. Hace 200 millones de años ya existían algunas gambas primitivas y en la actualidad hay más de 38.000 especies de crustáceos diferentes, el más grande con una envergadura de 4 metros.

El caparazón de estos animales que habitan mares, océanos y ríos, es oscuro y su color varía entre el verde azulado y el pardo rojizo. Estos colores son parecidos al fondo marino y les ayudan a pasar desapercibidos ante los depredadores. Aunque hay excepciones, como los carabineros, que son de color rojo intenso.

Estos colores no son naturales en ellos, los consiguen a través de los pigmentos ingeridos con la dieta, basada principalmente en plancton. Ellos, en realidad, son transparentes. El plancton es rico en pigmentos carotenoides (astaxantina, cantaxantina, betacaroteno, entre otros) que son de color naranja y rojo. Tras la digestión estas moléculas se unen con las proteínas del crustáceo, cambiando su color transparente a esos tonos verdosos y pardos.

Cuando cocemos a estos animales el calor rompe las proteínas y se liberan los pigmentos carotenoides, cuyo color real es el mencionado naranja y rojo brillante. Los crustáceos se convierten de esta forma en unos de los alimentos más alegres de la mesa.